Mazatlán, Sinaloa, 9 de febrero de 2007 Muestra López Sáenz evidencia la riqueza de la plástica sinaloense Parte del panorama de la plástic a sinaloen se se exhibe desde el pasado jueves en las galerías Ángela Peralta y Rubio, donde a las 18:00 horas se inauguró la muestra correspondiente a la doceava edición del Premio Estatal de Pintura Antonio López Sáenz.
Más de setenta obras conformaron la exposición colectiva que reunió en la galería del piso superior a las ganadoras, con menciones honoríficas y piezas seleccionadas, en mientras que la sala Rubio cobijó a las restantes que participaron en el certamen. Cuando las puertas del Teatro Ángela Peralta se abrieron para permitir el acceso de los premiados, artistas y público, la concurrencia se sorprendió al ser protagonista colateral de un efecto sonoro preparado para la ocasión. El lobby, alfombrado con un laminado de plástico de burbujas, dejó escuchar un constante crepitar que no discriminó ni peso ni número de zapatos. "Silencios recordados", performance de la compañía La Luciérnaga, fue un recorrido simbólico a través de las remembranzas de un violinista, acompañado por el expresivo violín de Olena Bogaychuck, de mayor presencia al final con el Adagio de Bach. En el ceremonial de entrega de premios y menciones honoríficas estuvieron presentes Antonio López Sáenz; el Secretario del Ayuntamiento de Mazatlán, Pedro Osuna Amparo; y la soberana de los Juegos Florales, Nallely Navarro. Los artistas reconocidos por el jurado integrado por José Luis Cuevas, Jorge del Ángel y Miguel Ángel Muñoz fueron Ives Gregoire, por "Visto bueno" y Juan Benito González, que obtuvo el segundo lugar con "El lugar de los asaltos".
Además, recibieron menciones honoríficas Oscar Fajardo Díaz, autor de "Altar"; Mario Iribe, por "Despojos"; Margarita Torres, por "Salto al vacío" y Eduardo Sánchez Encinas, creador de "Muerte de Azúcar, variación A". La treintena de obras situadas en la galería Ángela Peralta descubre una preponderancia de lo abstracto, la utilización de texturas y colores terrosos. Se encuentran lo tanto alusiones a la naturaleza, como en la producción de Christian Castillo, pasando por lo autóctono que rescatan "Las Labradas" de Arturo de la Vega, hasta el empleo de materiales poco convencionales dentro de la plástica, tal como ocurre con "El nombre de Dios", donde Pablo Martínez compone a partir de elementos electrónicos. "Real State", como en la galardonada "Visto bueno", resalta la limpieza y nitidez de los cuadros de Gregoire, mientras que el segundo puesto, "El lugar de los asaltos", relata con acrílico, tintas, pigmentos y grafismos un ambiente denso y contenido a fuerza de una presión a punto de salírsele de los marcos. Se aprecia también el tránsito por el silencio de Margarita Torres, la insinuación de abandono y deterioro del "Despojos" de Mario Iribe, lo urbano desprendido del pincel de Jonás Rojas o la vida moderna incrustada en el lienzo de José Carlos Flores. Por su parte, Iván Rojas configuró un "Alba esmeralda" a través de longitudes horizontales, también utilizadas, aunque con otro estilo, por Miguel Osuna en "Transporte 1 y 2", trabajos que sumergen al espectador en una ineludible sensación de vértigo y velocidad. En un campo más explícito se desenvuelven Bernardo Alatorre con su "Zoofilatus", de carácter casi fotográfico; José Alberto Gómez en "Ángel de la tentación"; José Rodolfo Loaiza, quien le puso firma a "Fornicofilia" o Christian Samuel, autor de "Pegado al foco".
La galería Rubio dio espacio lo mismo a una Gioconda en versión de Federico Loya, que al itinerario fragmentado de Sandra Díaz, la tradición de la Danza del venado capturada por Baltasar Rivera o los impactantes contrastes de rojo y negro con los que Bernardo Alatorre realizó su serie "Crucificar y crucifixida". En la misma sala desfilan escenas contemporáneas de Favio Montoya, la colorida y suave paleta de Jane Saborio y la marginalidad de "El Chanate" de Cecilia García Morales. La celebración de la pintura que ofrece la muestra del Premio Antonio López Sáenz es la más joven de las instituidas en el marco de la cultura y las artes, como parte de la fiesta mayor que constituye el Carnaval Mazatlán. A lo largo de poco más de una década se erigió en espejo de la producción de los artistas sinaloenses, espejo que puede apreciarse ahora en las galerías del Teatro Ángela Peralta. Departamento de Prensa y Difusión Av. Miguel Alemán 203, Centro CP 82000, Mazatlán, Sinaloa (669) 982-4444 ext. 120 www.culturamazatlan.com.mx www.carnavalmazatlan.com.mx |