Instituto de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán

13.01.2018 Cultura Mazatlán
Guillermo Nelson Ortega

Guillermo Nelson Ortega

General revolucionario

Enrique Vega Ayala

Cronista Oficial de Mazatlán

 

            Es muy probable que Guillermo Nelson haya sido uno de los revolucionarios que se incorporó al movimiento siendo apenas un adolescente. Esta hipótesis se sustenta en las evidencias que salieron a la luz cuando figuró, en 1924, como candidato a Gobernador del Estado. Sus oponentes aseguraban que no cumplía el requisito constitucional de tener 30 años cumplidos. Como prueba de ello presentaron las constancias que él mismo habría ofrecido cuando contrajo nupcias por el civil en Culiacán, unos años antes. Según esos documentos oficiales, Nelson no había nacido en La Noria, Mazatlán, Sinaloa, en 1884 como aseguró al registrar su candidatura (Olea anota 1887 como el año del nacimiento de este personaje). En 1917 quedó asentado, en el acta del matrimonio de Nelson, que el militar tenía apenas 20 años. Además, constaba que era oriundo del Estado de Durango. En consecuencia, en 1913 al enrolarse en las filas del constitucionalismo, apenas contaba con 15 años; pero, quizás por su corpulencia aparentaba más edad.

De ser cierta la versión de que fue alterado el libro de registro de las partidas bautismales de la parroquia de San Antonio, en La Noria, para tratar de favorecer a Nelson, estamos frente a un adolescente que en agosto de 1914, con el grado de Capitán, se distingue en la vanguardia de las tropas revolucionarias durante la toma de Mazatlán. Además, de a sus escasos 16 años de edad dirigir la captura del militar de más alto rango de los federales, el Coronel Reynoso,  que comandaba la retaguardia de las tropas del gobierno durante la huída por el muelle improvisado en Olas Altas; se hizo cargo del pelotón de fusilamiento que ejecutó a Reynoso.

Ambos episodios, el de la persecución y del fusilamiento los narra Olea con lujo de detalles: “El coronel Flores al anochecer, se dio cuenta do que el enemigo no contestaba el fuego, por iniciativa propia, mandó la persecución hacia el centro de la ciudad y la vanguardia, dirigida por el Capitán Guillermo Nelson, (a) "El Gringo", le dio alcance en el muelle provisional que habían construido en "Olas Altas". El Capitán Nelson logró tomar prisioneros al Coronel Francisco Reynoso y 17 oficiales que embarcados en un pontón eran remolcados por una lancha de gasolina al mando del capitán Agustín Mora y el oficial Emilio Uribe; pero un golpe de mar los hizo soltar el cabo y los federales fueron cogidos prisioneros con las armas en la mano, a quienes al día siguiente se les fusiló por orden del Coronel Flores. El Coronel Reynoso y el Capitán J. José V. González y los quince federales más capturados fueron retratados por el fotógrafo Guillén diez minutos antes de ser fusilados, en compañía del capitán Nelson, quien mandó la ejecución”.

Este muchacho, cuya oriundez es incierta, aunque se sabe que vivía en La Noria con su madre antes de lanzarse a la bola, realizó la parte inicial de su carrera en la milicia en los batallones comandados por Ángel Flores. Así lo reitera Héctor R. Olea en su libro “La Revolución en Sinaloa” al ubicar a Nelson como uno de los soldados bajo el mando de Flores en la campaña que este emprende en 1915 a favor del constitucionalismo.

Sin embargo, en 1924, Nelson se enfrentó, con el apoyo de Plutarco Elías Calles, al candidato de su mentor Flores, en la lucha por el cargo de Gobernador de Sinaloa. En esa ocasión Alejandro R. Vega obtuvo el triunfo con los votos que le sumó Ángel Flores, quien en la misma jornada electoral contendió por la Presidencia de la República frente al General Álvaro Obregón, ganándole a este pero solo en las casillas instaladas en Sinaloa, porque a nivel nacional éste derrotó al sinaloense. Ya para entonces, tanto a Flores como a Nelson “la revolución les había hecho justicia”. En particular, este último ya era propietario del periódico porteño El Correo de la Tarde, publicación que utilizó para impulsar su campaña política, sólo que Flores contó, entre otros apoyos, con el del diario El Demócrata en Mazatlán.

Luego del traspié por la gubernatura de Sinaloa, Nelson continuó su ascendente carrera militar, en las jefaturas de varias zonas militares. Durante el gobierno de Plutarco Elías Calles fungió como Jefe de Operaciones Militares en Tamaulipas, muy cerca de Emilio Portes Gil, quien sería designado Presidente interino unos años después, a la muerte de Obregón. Sin embargo, eso ya no lo vivió Nelson, porque el destino le deparó una muerte trágica en la ciudad de México en 1927. Por los servicios que había prestado a la nación con su trayectoria revolucionaria, se le concedió a su viuda una pensión de doce pesos con sesenta centavos diarios, mientras conservara ese estado civil. 

 
 
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